miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Por qué destruyen cosas nuestras mascotas?

Los perros y los humanos evolucionamos juntos, logrando una convivencia muy buena entre ambas especies. Sin embargo, las mascotas que tenemos en la actualidad (perros u otros animales) no disfrutan de libertad real. Tienen muchos beneficios pero son animales cautivos.

Los perros no tienen la libertad de desplazarse a donde ellos quieren cuando así lo desean. Además, deben permanecer solos en casa por muchas horas, sin tener nada que hacer ni contar con alguna manera de controlar su ambiente. Por eso salen a flote conductas que para ellos son naturales y no tienen nada de malo, pero que nosotros consideramos problemas de conducta porque tienen efectos negativos sobre nuestras pertenencias

No es de extrañar, por tanto, que los perros destrocen cosas cuando se quedan solos y sin una actividad que realizar en un ambiente que, aunque es familiar para ellos, es artificial.
No se pueden conocer todas las razones por las que los perros destrozan las cosas, pero las cinco más comunes son las que ves a continuación.


Personalidad.

Algunos perros simplemente son más destructores que otros. Aunque no se puede echar la culpa completamente a la genética, la herencia tiene sin duda un impacto en la frecuencia e intensidad de las conductas destructivas de los perros.

Por ejemplo, los terrier suelen ser perros que disfrutan cavando en el jardín, en busca de animales de madriguera. En cambio, los pequineses o los bulldog tienen menos tendencia a cavar y suelen disfrutar más masticando algo hasta hacerlo pedazos.

Aburrimiento.

Los perros suelen destruir cosas cuando sus propietarios no están. Como no tienen nada más que hacer y necesitan quitarse el aburrimiento, muchos perros se consiguen alguna actividad que los mantenga entretenidos. Como no pueden jugar con el Wii o ver la tele, mastican los muebles, cavan en el jardín o ladran (esto último no tiene que ver con la destrucción pero puede ser muy molesto para los vecinos).

Es lógico que cualquier animal que se quede solo por muchas horas cada día se aburra y busque una manera de vencer el aburrimiento. Ocurre especialmente cuando se trata de perros de razas desarrolladas para la caza o el trabajo (perros de protección), pero ocurre con frecuencia en todas las razas de perros.

Ansiedad.

Los perros son animales sociales que necesitan contacto con otros seres,incluso aquellos que no forman una jauría. Masticar y cavar son actividades que les ayudan a reducir la ansiedad que sienten cuando se quedan solos.

Esta ansiedad es normal y no la debes confundir con la ansiedad por separación que se da en algunos perros. La ansiedad por separación es un problema serio que, aunque tiene algunos síntomas similares a los del perro destructor normal, produce conductas extremas porque los perros entran en pánico cuando quedan solos.

Frustración.

Cuando un perro queda encerrado sólo en la casa, no tiene ningún control sobre su ambiente. No puede conseguir nada de lo que quiere, no puede ir a investigar los ruidos extraños que escucha afuera, no puede abrir las puertas para ir a jugar (ni sabe coser ni sabe bordar... ¡no es como la señorita de San Nicolás!), etc.

La incapacidad para manipular el ambiente crea mucha frustración en cualquier animal. Esta frustración puede ser reducida o eliminada mediante ciertas actividades que pueden ser divertidas o no, pero mantienen al animal activo.

¿Alguna vez has visto a un león o un tigre de circo en esas jaulas pequeñas en que los transportan? ¿O quizás algún gran felino en un zoológico "antiguo" encerrado en esas jaulas victorianas tan pequeñas en las que el animal no tiene nada que hacer? Esos animales suelen desarrollar conductas estereotípicas, como caminar de un lado al otro una y otra vez. Esas conductas sirven al animal para relajarse y reducir la frustración.

Bueno, masticar cosas y cavar son dos conductas que pueden convertirse en estereotipos para los perros que se quedan solos por muchas horas día tras día. Masticar y cavar tienen para los perros un efecto relajante que les ayuda a pasar el rato. Es algo así como reventar las bolitas de plástico que vienen en las láminas que recubren los productos frágiles. ¿Alguna vez has reventado esas bolitas? Es adictivo, aunque no tenga ningún sentido. El tiempo pasa volando y uno no se da ni cuenta.

Mala educación. 

Alguien dirá "Obvio, si el perro destroza las cosas es porque es un mal educado!", pero no me refiero sólo al hecho de destrozar las cosas, sino al porqué lo hace. Muchos perros son entrenados para destrozar cosas. ¡Verdad!

Cuando son cachorros, la gente se alegra y felicita a los tiernos cachorritos casi por cualquier tontera que hacen, aunque esas cosas sean inapropiadas. Por ejemplo, el cachorrito de tres meses muerde una planta y surge la siguiente conversación en la familia:

  • Padre: "Que lindo, quiere jugar con las plantas".
  • Hija: "Es que quiere ser jardinero".
  • Todos: "Jajajajajaja" y acarician al cachorro y juegan con él.

Después de muchas veces que ocurren situaciones similares, no es de extrañar que el perrito aprenda a destrozar el jardín porque su conducta es reforzada socialmente con la aprobación del grupo familiar. Aunque la aprobación no venga en lenguaje canino, los perros son muy observadores y su evolución junto a los humanos los ha llevado a comprender muchas de las actitudes y lenguaje corporal de nuestra especie, por lo que sus conductas pueden ser reforzadas socialmente por las nuestras.

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