viernes, 31 de mayo de 2013

Cuidar de un gatito

Antes de nada, nos debemos de preguntar ‘’ ¿puedo cuidar de un gato? ’’. La tentación de ver gatitos adorables y el impulso de llevarnos uno a casa puede hacernos tomar una mala decisión. Hay que recordar, que los gatos pueden vivir una media de 14 años y, algunos y con muy buenos cuidados, hasta los 20 años de edad.

Es totalmente imprescindible proporcionarles compañía humana. A pesar de conocer que el gato es un ser independiente, cuanto más compañía se le haga, más sociable se hará.
Hay que proporcionar comidas adecuadas y acceso constante a agua fresca.
Los gatos son muy limpios y el cepillado en gatos de pelo semi largo o largo tiene que ser diario al igual que la limpiezade la bandeja de arena

Hay que esterilizarlos entre los 4 y 6 meses de edad para evitar conductas no deseadas como el marcaje con orina, maullidos de celos y el riesgo de escaparse del hogar.

 La vacunación y la desparasitación deben ser regulares para poder enfrentarse a las enfermedades infecciosas más importantes y pulgas, lombrices y ácaros.


‘’Bienvenido a tu nuevo hogar’’ 

Siempre los primeros dos días suelen ser muy estresantes para el nuevo miembro de la familia. Como los gatos son seres territoriales, lo mejor es que durante las primeras 24-48 horas en casa, esté restringido a una sola habitación donde tenga acceso a su comida, agua, bandeja de arena, juguetes y su cama.

 Los olores y los ruidos pueden crear estrés en el gato, llegando a no comer, tener una conducta de desconfianza llegando a bufar y gruñir a los integrantes de su nueva familia. Los gatitos son seres muy curiosos y buscarán escondrijos, agujeros pequeños y muebles para investigar y esconderse. Hay que vigilar o tapar esas zonas para evitar sustos. Las ventanas es otro ítem a tener en cuenta ya que, los gatitos suelen pecar de valientes y se aventurarán a conocer ese nuevo mundo que hay tras ella, corriendo el riesgo de caerse de la ventana o escaparse a la calle.

Cuando tengamos estos puntos controlados, ‘’enseñamos’’ al gatito donde se encuentra su comida, agua y lo posamos dentro de la bandeja de arena. Esta forma señalizaremos donde se encontrarán los accesorios cotidianos. Tras el periodo de adaptación y si vamos a recolocar estos utensilios, hay que volver a hacer el mismo proceso de enseñar. IMPORTANTE: Nunca colocar la comida y el agua cerca de la bandeja de la arena. Los gatos, como son seres muy pulcros, no beberá ni comerán si se encuentra cerca de la bandeja.

Si la actitud de nuestro nuevo gato es de timidez, proporciónale una caja de cartón con un cojín dentro o mantas donde se pueda sentir refugiado. Si tras varios días presenta la misma conducta, se aconseja tomar medidas de difusores con feromonas felinas.

‘’ Tienes un nuevo hermanito felino ‘’

Si en nuestra familia hay más miembros felinos, o caninos o tenemos niños pequeños en casa, hay que saber hacer una buena presentación.

Estas presentaciones siempre tienen que estar asociadas a ambientes tranquilos. En el caso de los perros, tras realizar un largo paseo con juegos para descargar energía y tensión. La presentación con el gato dentro de un transportín es muy aconsejable. Una mala experiencia puede crear una situación difícil de solventar.

En el caso de los gatos es diferente y hay que realizarlo o mediante transportines o jaulones de trayectos donde los gatos se pueden ver y oler sin crear tanta tensión. Las presentaciones entre gatos deben ser cortar y muy frecuentes, nunca hay que forzar las situaciones. Es muy normal que haya bufidos, gruñidos y bofetones entre los gatos. El nuevo gato ‘’huele raro’’ para ellos y hasta que ese olor no les sea familiar, la adaptación ni finalizará.

En el caso de niños pequeños en casa, los niños excitados pueden lastimar al gatito inintencionadamente, por esto mismo se recomienda supervisar el juego y no permitir que el gato se alzado innecesariamente. Hay que enseñarles a sentarse en el suelo y esperar a que sea el gato quien se acerque a conocerlos. Hay que asegurarse de que el cachorro pueda dejar de jugar cuando quiera ya que, como todos los cachorros, estos necesitan dormir mucho y se les debe dejar tiempo para descansar.

‘’ ¿Qué comen los gatitos? ’’ 

Siempre hay que averiguar con anterioridad que marca de pienso está comiendo el gatito. El cambio de una marca a otro o de gamas, puede producir diarreas y pérdida del apetito en nuestra mascota. Es muy importante realizar los cambios de alimentación de forma gradual ya que, los gatos pequeños se deshidratan de forma muy rápida.

En la parte trasera de los paquetes de pienso, viene la medida exacta que toma el gatito dependiendo de su edad. Al tener un estómago pequeño, tomará más veces al día pero de poca cantidad.

La alimentación para el gatito es específica para ellos ya que tienen valores nutricionales preparados para el desarrollo inmunológico como físico.

Los cachorros de 8 a 12 semanas necesitan 4 comidas al día, entre los 3 y 6 meses de vida las comidas se reparten en 3 raciones. Ya a partir de los 6 meses de edad, son dos comidas al día.

No hay que dar leche de vaca a los gatitos ya que esto les produce diarrea. Si queremos darle leche, utilice una especialmente formulada para gatitos.

En caso de que el cambio del pienso o la ingesta de leche de vaca produzca diarrea y esta persista más de 24 horas, acuda a su veterinario y mantenga hidratado con agua a su gatito.

‘’ ¿Dónde está el gatito?’’ 

Los gatitos como son muy traviesos, llenos de energía y muy curiosos, seguro que nos darán más de un susto tanto en casa como fuera de ella:
  • Si lo pierde de vista, busque en armarios, alacenas, y fuera de la casa como el descansillo o por las escaleras de su edificio. 
  • Las lavadoras y las secadoras son otro de sus lugares favoritos para esconderse, revise siempre antes de poner la ropa y en funcionamiento las máquinas 
  • Aunque parezca imposible, se suelen esconder bajo el sofá o detrás de los muebles del televisor. ¡¡Cuidado con los cables y los enchufes!! 
  •  Las plantas son otro atractivo donde esconderse. Hay plantas venenosas para los gatos como la flor de Pascua, las hojas del aguacatero, ficus, hiedra, geranios… 
  • Las cortinas de las ventanas suele ser un sitio que les encanta. Con lo que hay que tener precaución de tener las ventanas cerradas ya que escalan fácilmente por las cortinas.

‘’ ¡Hora del juego! ’’

Los gatitos son muy juguetones y hay que darles una variedad de juguetes para mantenerlos ocupados y ejercitados. No hace falta ni que sean caros ni de gran coste. Los gatitos pueden llegar a jugar desde un macarrón crudo a una pelota saltarina. Con un puntero láser puedes jugar con él pero solo con moderación ya que les crea ansiedad el no poder atrapar el punto.

Las cajas de cartón con diversos accesos y con pelotas dentro les encantan. Juguetes con hierba gatera, ratoncitos de peluche peludos. Pelotas con cascabeles, un palito con plumas… Hay gran variedad para que tu gatito juegue solo o contigo. No nos olvidemos también de un rascador ya que, jugando aprende a utilizarlo y hacerlo como actividad diaria y no muestre mala conducta con los muebles de la casa.

Si el gatito juega con nuestra mano mordiéndonos, debemos de realizar pequeños ‘’grititos’’ ya que este juego lo practican entre hermanos para fortalecerse y control de la fuerza. Si dejamos que nos muerda sin marcar los límites, cuando crezca seguirá haciéndolo y será más doloroso que ahora.


‘’ Visita al Veterinario’’

Las vacunas se suelen poner entre los 2 -3 meses de edad del gatito. Siempre se recomienda realizar antes test de leucemia e inmunodeficiencia felina antes de poner las vacunas pertinentes ya que, si nuestro gatito es portador y le ponemos dicha vacuna, fortalecemos al virus y puede desarrollarse la enfermedad y morir. Los paneles víricos son más costosos pero nos indican los virus más comunes de los que son portadores los gatos: Panleucopenia, rinotraqueitis, calicivirus, herpes virus, leucemia e inmunodeficiencia felina. Dichas enfermedades son solo contagiosas entre gatos y no a humanos ni a perros.

Las vacunas se ponen una vez al año menos el primer año que se pone la primera dosis y al mes, el refuerzo.

 Las desparasitaciones internas y externas si que tienen que ser más regulares. También depende de si nuestro gatito tiene acceso a un jardín o convive con un perro, ya que este puede traer pulgas y garrapatas. Si no sale de casa se puede desparasitar cada 3-6 meses. Si sale al jardín o está en contacto con más mascotas que si tienen acceso a la calle, 1-3 meses hay que desparasitar. Desparasitando estamos protegiéndolos de pulgas, ácaros, garrapatas, lombrices…

La esterilización a los 5-6 meses de edad debe ser fundamental en nuestro calendario de fechas en las
visitas al veterinario. Esterilizando a nuestro gatito antes de su desarrollo hormonal sexual, evitaremos mala conductas como el marcaje con orina en zonas de nuestra casa, maullidos innecesarios, el peligro y la ansiedad que se desarrolla por salir de casa para reproducirse, camadas no deseadas de gatitos, contagio de inmunodeficiencia felina de la que no hay vacuna, peleas con otros gatos, agresividad con los dueños y miembros de la familia…

Sabiendo lo básico sobre tu gatito, ¿te animas a adoptar uno? Acude a tu Albergue, Refugio o Asociación más cercana y comparte tu vida con un felino.

Vía SOS Felina

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